Johnny Czarninski creó este museo y lo dedicó con amor y nostalgia a la memoria de sus queridos padres.
El contenido de este museo refleja el aprecio y el cariño que sus padres sentían por el Ecuador y su arte, su fuerte apego a la tradición judía y su gran amor por el Estado de Israel.
Fue su anhelo que estos sentimientos se transmitan de forma especial a sus hijos, nietos, y en general a las futuras generaciones de su familia.